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Métrica de Rendimiento

Al igual que con casi todos los animales que se cosechan, los kampachi están sujetos a pequeñas plagas externas, en este caso, los ectoparásitos se adhieren a la piel del pez. Estos no representan ningún riesgo para la salud humana. Tampoco restan valor a la calidad del producto cosechado. Sin embargo, pueden causar irritación a los peces. La proliferación de ectoparásitos dentro de los corrales también puede conducir a aumentos en la prevalencia de parásitos en peces silvestres. Cabe señalar que en estudios previos, la presencia de ectoparásitos en la piel de los kampachi cultivados en corrales en alta mar, no tuvieron ningún impacto en las poblaciones de peces silvestres.

Esta especie de ectoparásito es común en nuestros peces en las estaciones de primavera y otoño, cuando la temperatura del agua ocila entre 23 ° C y 28 ° C, y es menos frecuente en verano e invierno, cuando las temperaturas están fuera de estos rangos. Supervisamos la abundancia de ectoparásitos en nuestra concesión con el objetivo de optimizar la salud y el bienestar de los peces en los corrales y reducir los riesgos potenciales de transmisión a los peces silvestres.

Compartimos públicamente los datos sobre la prevalencia de los ectoparásitos porque se nos requiere  hacerlo bajo los estándares de certificación del Aquaculture Stewardship Council (https://www.asc-aqua.org/es/) y porque creemos que un enfoque de transparencia es importante tanto para nuestros clientes como para nuestra comunidad.

 

La prevalencia actual de las lesiones de la piel (Neobenedenia girellae) en los corrales por tamaño de pez es:

Grande (más de 2.5 mm de longitud, ~ 10 a 13 días de edad, activo para reproducción): 7 por pez

Mediano (1,7 mm – 2,5 mm de longitud, ~ 8 a 10 días de edad, órganos reproductores desarrollados, inicio de la reproducción): 1 por pez.

Pequeño (0,8 mm – 1,6 mm de longitud, menos de ~ 8 días de edad, juveniles): 1 por pez

Kampachi (Seriola rivoliana) se distribuye en las aguas cálidas del mundo y es originaria del Mar de Cortés. En nuestros corrales en alta mar nos aseguramos de tener una construcción de red robusta, una red metálica de aleación de cobre, además de vigilancia constante para su correcto mantenimiento. Sin embargo, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, siempre existe la posibilidad de que algunos peces escapen. Este es un problema para los piscicultores, y también es algo que se debe evitar debido  alpotencial impacto genético, o en los ecosistemas silvestres.

Usamos solo reproductores silvestres o de F1 (primera generación) para asegurarnos de que no haya una diferencia significativa entre el King Kampachi dentro de la red y los peces silvestres del Mar de Cortés.

Cualquier pez que haya escapado de nuestras jaulas está invariablemente sometido a una fuerte presión de depredación. Las perspectivas a largo plazo para la supervivencia y el éxito reproductivo de cualquier fuga son desconocidas. Sin embargo, hay pocas probabilidades de que los fugitivos compitan de manera significativa con las poblaciones silvestres de pargos u otras especies de alto valor para los pescadores locales.

Informamos todos nuestros eventos de escape y nos sometemos a un riguroso análisis sobre el origen de esta para que podamos evitar futuros escapes. Compartimos nuestros informes de escape aquí públicamente porque estamos requeridos  a hacerlo bajo los estándares de certificación del Aquaculture Stewardship Council (https://www.asc-aqua.org/es/), y porque creemos firmemente que tener un enfoque de transparencia es importante para nuestros clientes y nuestra comunidad.

 

Informe de Escapes – Mayo 2019.PDF

Informe de Escapes – Diciembre 2018.PDF

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